El infinito

Despertaste una vez más...
el mismo sol, la misma casa
objetos que parecen lo único que existe
secuencias repetidas hasta que dan ganas de vomitar

Alma perdida, incapaz ya de amar
sin esperanza, viviendo porque sí
porque no hay otra cosa que hacer
tocando la guitarra en la oscuridad
todo te da nauseas al final

Querés escapar de este círculo...
aunque incluso este deseo sea otra parte más
de esta película, que revovina siempre en el mismo momento,
hasta la misma toma, la misma escena
¡Basta, te odio, pará con eso!, pensás.

No te exaltes si todo acaba mal,
que es difícil huir, y a veces desesperante, lo sé
que todo siempre está igual.
y sólo te queda actuar con radicalidad
Así que te digo: estás avisado, no te sorprendas más

Tu corazón se endurece y ya nada importa
Tus ojos están cerrados, no te interesa lo que ocurra
Sos un espectro, un fantasma, que atemoriza y enloquece de noche
No podés llorar más, estás perdido,
Los pedazos de tu espíritu están esparcidos por el viento

No sos nadie, ¡ansia matar, pero no mates!
¡Ansia morir, pero no mueras!
¡Ansia llorar, pero no llores!
Busca aliviar tus penas en los demás, sólo para recordar
que no sos nadie, nada para nadie,

Tu garganta reseca está siempre
Tu odio volvió a aflorar, sabés que digo la verdad
pero sos un inútil, ¡Sufrí, sufrí, como si tuvieras fiebre!
En tu mente estalactitas, nunca están de más
No hay límites para eso, y a dios le gusta experimentar

El cielo está soleado, se burla de vos
Los pájaros cantan y te ignoran,
las flores florecen, coloridas,
y a ellas les sos indiferente, como a todo
El mundo está así porque le gusta la ironía

¡Jajajajajajaja! No aguantás esta risa
No aguantás nada ya, en realidad
Pero mi risa te es excesivamente horrorosa,
más que las demás,
porque existo, y te lo estoy recordando

Apenas los sueños son para vos
la vida, la amistad, los noviazgos
la aventura, la diversión,
Pero sólo hay depresión
en la rutina, que no para y no para nunca

Soledad, resentimiento, locura
Estupidez, reflexiones enfermizas
Cosas de tu mente que te dan miedo,
y el infinito, desplazandose sobre tu rostro
Implacable, perpetuo, mudo, un tren girando y girando en la eternidad

Nubes rojizas, nubes verdes
el sol vuelve a alumbrar tu cara, que está cansada
y ya no te es grato, es parte de lo demás
Vos no sos una buena persona, no más
lo bello es tan feo en el fondo como lo feo

La atmósfera de afuera llega demasiado intensa,
todo hace mucho que es extraño y no lo soportás
¡Qué pena!, ¿no?
Muy pocas balas hay, y ninguna para una mano temerosa,
guiada por un cerebro que sólo puede mirar la eternidad

Algún día... algún día, es tu lema
Pero estás seguro de que es todo mentira, de que no es así
Porque no hay días o noches en el infinito..., y despertás
y todo está igual

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